CARTA 7
Reconocer tu naturaleza
Escuchar a tu cuerpo puede ser uno de los más grandes regalos.
Aún así, de alguna manera, constantemente lo olvidamos.
Vivimos en un mundo donde la mayor parte del tiempo vamos corriendo.
Muchas veces sin sentido o dirección.
Sin cuestionar si ese es el camino que VERDADERAMENTE queremos. Sin cuestionar si aquello que hacemos va en contra de nuestra esencia. Sin cuestionar cómo nos hace sentir.
Como seres humanos estamos completamente conectados a la naturaleza. Y siendo mujeres, es aún más compleja y profunda esta conexión. La cuestión es verdaderamente honrar y vivir esta naturaleza sagrada. Vivir como la luna, cada una de sus fases. Como la Tierra y cada una de sus estaciones. Vivir sintiéndote una con el universo.
El problema, es que gran parte de nuestra vida hemos vivido con limitaciones que no nos permiten conectar en totalidad con esta naturaleza y ciclos.
Pensamientos limitantes impuestos por la sociedad, cultura, o incluso por nosotras mismas.
Limitaciones que nos han llevado a vivir condicionadas a sentir culpa o pena.
Entonces, quiero decirte también, que es posible cambiar esta perspectiva
Que es posible vivir tu ciclo de otra manera.
Que es tu derecho vivirlo desde el amor, y no tiene que ser una experiencia que te haga sufrir.
Que entre más conectada estés con los ritmos de tu entorno, pensamientos, emociones y acciones, más sencillo será el proceso.
Un proceso que se vive como un espiral, donde tal vez no veas un punto claro de inicio o fin, pero una vez que das el primer paso, encuentras libertad.
Te dejo una frase de un libro que tiene poco que comencé a leer por recomendación de Pao, y estoy segura también resonará contigo en otro nivel, ya te platicaremos más el sábado.
“Cuando las mujeres reafirman su relación con la naturaleza salvaje, adquieren una observadora interna permanente, una conocedora, una visionaria, un oráculo, una inspiradora, un ser intuitivo, una hacedora, una creadora, una inventora y una oyente que sugiere y suscita una vida vibrante en los mundos interior y exterior. Cuando las mujeres están próximas a esta naturaleza, dicha relación resplandece a través de ellas. Esa maestra, madre y mentora salvaje sustenta, contra viento y marea, la vida interior y exterior de las mujeres.” -Clarissa P.
Así que hoy quiero hacerte una invitación especial, contigo misma.
Una invitación a contemplarte y reconocerte en todos tus sentidos.
A habitar dentro de la quietud, receptividad y silencio cada que sea necesario.
Pero también encontrarte en esa mujer salvaje y empoderada cuando así lo desees.
A permitirte ser y sentir.
Un abrazo desde el corazón.