Carta 1
Soltar puede ser de valientes
Dejar ir algo puede ser lo que te libere para comenzar a tomar lo QUE SI ES PARA TI...
¿Cómo se siente el estar a punto de soltar el mundo de ideas y acciones inconscientes que tomamos por ir a seguir nuestro propósito?
En esta etapa en la que estoy, por alguna razón se siente triste, se siente pesado, cansado. Se siente con ganas de mandar todo a la chingada. Mi cuerpo duele, como si acabara de correr 10 km, sin haberme movido más de 10 pasos. Me siento frustrada, desesperada. Como si llevara años de agotamiento y de luchar con algo. Como cuando sientes que el mundo no para y no deja de gritarte que vas tarde, que aún no es suficiente, que apenas vas empezando. Cuando te has dejado llevar por el ruido exterior, por la prisa, por comprometerte con un taaantas cosas que ya no queda energía, espacio ni consciencia para dedicarle a lo que te da vida.
Sabes lo que debes hacer para sentirte bien porque lo hemos escuchado mil veces. Sabes que solo te falta decidir moverte y elegir esas actividades que te harán sentir “mejor”. Pero ya no se trata solo de cambiar la pauta. Ya no se trata de liberar unas emociones para volver al ritmo “normal” de volver a llenar el vaso de estrés. Ya se trata de QUE MÁS hay detrás de estas emociones. Qué más hay detrás de este cansancio. Qué cosas ya no quiero. A qué cosas ya no quiero volver. Y la realidad es que da miedo quitar capas, porque pensamos, ¿Y luego qué? ¿Sin eso quién soy o qué soy? ¿Sin eso ya no sé a que dedicarle mi tiempo. Y da miedo caer en el ocio, en ver el cel todo el día, dormir, comer mal, tomar, no tener dinero, sentirte PEOR. Pero, ¿es esa una buena razón para quemarnos y caer en el otro extremo que es.. lo mismo? Qué se siente igual de denso y pesado? Que nos desconecta de nosotros al mismo nivel? Esta idea no es más que la ilusión creada por el miedo. La misma que sienten quienes no dan ningún paso y esperan toda la vida el momento indicado por miedo a hacerlo mal. Es EL MISMO MIEDO, LA MISMA ILUSIÓN.
Quizá no tengamos un plan exacto de qué haremos, cómo lo haremos y qué herramientas serán las que pondremos en práctica para trabajar todo aquello interior y acercarnos más a nosotros, pero lo seguro es que será más fácil encontrarlas una vez dejemos espacio para buscarlas que corriendo maratones toda la vida que no queríamos correr.
Hay una analogía que dice que la vida es como una bicicleta. Que la vida debe seguir para mantenerse de pie. Pero creo que está mal comprendido su significado. Faltó hablar de la dirección, de la velocidad, de la consciencia corporal al ir en la bicicleta para no lastimarnos, faltó hablar de las subidas y las bajadas y la manera de pedalear en cada una de ellas. Faltó decir que no sirve de nada ir a 100 km por hora cuando no sabemos a donde vamos, por qué y para qué vamos y qué tan felices vamos en ese camino en la bicicleta. Faltó hablar de que es necesario parar de vez en cuando para tomar aire, para ajustar la bici, tomar agua y decidir de nuevo hacia donde vamos. Falto hablar de PARAR PARA APRECIAR EL PAISAJE, sentir la felicidad interior de estar justo donde estamos.
Tenemos esta idea de que el que PARA pierde. En la mayoría de los casos, el que para, ve las cosas con mayor claridad, mayor paz y comienza a moverse con mas consciencia. Toma mejores decisiones y se mueve con más propósito.
Tenemos la idea de que el que va más rápido y hace más cosas al mismo tiempo, es quien llega más lejos y logra más cosas. Pero creo que más bien es el que se cansa antes, el que se jode las rodillas y olvida el para qué ya que la velocidad y mantener los malabares se vuelve el objetivo.
Tenemos la idea de quien no sabe quién es aún y se detiene a analizar o decide SOLTAR un proyecto, un negocio o una carrera es débil emocionalmente, no sabe ser constante y seguro jamás terminará algo en la vida. Para mí esto es cuestión de perspectiva. Soltar puede ser de valientes, dejar ir algo puede ser lo que te libere para comenzar a tomar lo QUE SI ES PARA TI. Puede ser un acto de valentía y un acto de fe de quitar lo que te estorba para seguir tu proyecto confiando que todo se acomodara en un mundo que no cree en el propósito de vida ni en nada más allá que el trabajar por trabajar.
Tenemos la idea que trabajar más es ganar más. Claro, cuando hablamos de trabajar en algo que solo genera ingresos, sí. Pero comenzaría por cambiar esta perspectiva a que entre más energía y pasión le aporto, más gano en menos tiempo. Porque generamos valor donde nos movemos desde el propósito y la pasión.
¿Por qué no tenemos la idea de que entre más trabajo en mí y en alinear mi energía, más fácilmente puedo co-crear con la vida? Al tomar y alinearme aquello con lo que vibramos todo fluye más fácilmente fluirá la energía, los resultados, la magia, sin tener que sacrificarme a mi mismo. Y hay que dispuestos a pasar por ese salto de fe para llegar a ese punto de fluidez y de danza con el universo. Lo que tengo para dar es consecuencia de reconocer mi abundancia interior. Pero la olvidamos, dejamos de movernos desde ahí y es no es de sorprendernos que entonces necesitemos quemarnos para generarla desde cero externamente.
Y quizá sea fácil decirlo, pero como lo dije antes, es de valientes escucharnos, es de valientes decidir tomar nuestra vida “soñada” y convertirla en lo real. Pero una vez que pasamos esa decisión valiente, todo se acomoda naturalmente, mágicamente y será más fácil y satisfactorio de lo que podemos siquiera imaginar. No perfecto, pero al tener todo un sentido, será sencillo superar cualquier cosa y disfrutaremos cada paso del camino.
Y recuerda, no vas tarde a ningún lado. De mi voz a tu ser,